ni construcciones de otras mentes fabricadas
soy vivo en la muerte de la vida
y de pieles escamadas limpio como serpiente renacida
me alimento de mis cadáveres
de mis múltiples tránsitos en vida
soy de la naturaleza creación
no conozco teologías antiguas o modernas
ni paraísos supraterrenales
todos mis tesoros se acarician con la mano
soy una entre miles de millones de teas
de luces policromas
una única y compuesta
de oscuridades secretas revestida
tengo en mi sangre multitudes
y son mis ojos las miradas de otros
la palabra en mi boca es acción
es mi aliento de huracanes formado
ideas cubiertas de mar infinito
bajo el sol ardiente del desierto
quiero almas desnudas sin nación
vastos parajes de vivas miradas recreados
quiero torrencial agua limpiadora
barrer las atávicas impurezas de los rostros
A Horacio
Uno quisiera que sus ojos
fueran amplios faros de rayos
de luz reveladora
de oscuros escondrijos ahora ignorados
distinguir tras sombras gigantescas
la suya atribulada
entre hierros y espadas agazapada
en espera de una huida hacia la nada
mas mis ojos no me sirven
igual que si fueran cuencas vacías
de profunda oscuridad envueltas
para inútiles propósitos humanos
Uno quisiera que sus orejas
de normal vulgar cartílago colgante
se convirtieran en amplificadores
de sonidos anhelados
escuchar un ligero llanto infantil
entre la batalla accidentada
de las ruedas y bocinas sublevadas
y el silencio aliviantado
mas en huelga declarada
no hay estribos ni yunques ni martillos
no hay fuerza suficiente y poderosa
que rescate el mío deseo
Soy ciego y sordo
cuando más necesito mis sentidos
ni huelo ni siento ni cato
¡demasiado terrestres!
Son mis pasos búsqueda
de un único que es amor
de un solo que es anhelo
de un ya que es recuerdo
mas son los recuerdos
nostalgia de lo que no se tiene
abstracción sin caricias
remedo artificial de lo vivido
y grito que ¡no quiero artificios
ni engaños infantiles!
sólo quiero sentir entre mis manos
su pálpito
tengo mi corazón enjaulado
hundido en la ignorancia de no saber qué
de no saber cuál
de no saber cómo
no hay providencia ni divinidad alguna
con la suficiente sabiduría
de responder a mis preguntas
es mi sino la ignorancia
mas aún son mis pasos búsqueda
de un único que es amor
de un solo que es anhelo
son mis pasos búsqueda
El tiempo se sostiene en equilibrio
sobre una cuerda fina
[La muerte y el tiempo
mi mirada]
se mueve con lentitud premeditada
en un espacio incognoscible
es un antes y un después
entremedias la irrealidad más real
apoyada por la espacial pesadez
que abotarga y afila los sentidos en un contrasentido
te mueves lentamente al compás
del tiempo
pero nunca has tenido tanta seguridad
de que tus pasos se dirigen a un punto concreto
a un lugar que no quieres ir que se presenta en tu vida sin permiso que esperas y rehuyes en ese absurdo pensamiento de que tienes poder para evitarlo cuando el tiempo se enlentece sólo esperas que ocurra sin saber qué tiene que ocurrir sabiendo que ocurrirá es la distancia entre crear y suprimir entre estar y desaparecer entre ver y no ver [la muerte y el tiempo mi mirada] es la cercanía a lo que un día no serás mas ahora has perdido un trozo de alma
Sabes muy bien qué significa
que pase el tiempo
acurrucado en la esquina
de una escalera de madera
vieja e invadida
de oscuros ojos negros
con tus sentidos en vilo
ahuyentando los sonidos
que delaten tu presencia
agazapado tras las sombras
de la vieja escalera de madera
eres capaz de escuchar el latido
del edificio que te da cobijo
sientes que todo a tu alrededor
está lleno de vida
excepto tú
sabes muy bien qué significa
que pase el tiempo
la mirada hundida
en la oscuridad ciega
recreando en tu mente
lo que no hay fuera
con los brazos protectores
de la fragilidad de tu alma
del doliente cuerpo
disimulado entre las sombras
de la vieja escalera de madera
sabes muy bien qué significa
que pase el tiempo [y]
¡¡quieres que una acerada hacha
de fiero filo
rompa el cerco de tus brazos!!
Si ves la luz del faro de la colina
da marcha atrás
no marca el camino ni lo ilumina
sólo el miedo nos acerca a ella
nunca he confiado en quien la enciende
ni he aprobado su intención
sólo se acercan a la luz los insectos
y sus patas se queman en el contacto
Si ves la luz del faro
escapa como si hubieras visto a Dios
no hay nada más cegador que ella
no hay nada más paralizador
como los pájaros inmóviles
ante los faros de un coche
alza el vuelo aunque sea en el último instante
y sumérgete en la profundidad de la noche